martes, 9 de marzo de 2010

Edgar Allan Poe y "Los crímenes de la calle Morgue"

SOBRE EL AUTOR

Aunque su fama internacional se ha extendido gracias a los relatos de terror, Allan Poe también realizó trabajos de poesía y ensayo, así como críticas en varios periódicos.

Edgar Allan Poe nació en Massachussets, en 1809. Vivió y estudió en Inglaterra durante cinco años, tras los cuales pasó también un tiempo en Escocia. Su producción literaria comienza a la vuelta a los Estados Unidos, donde comienza a escribir poemas con tan solo 15 años. En 1826 comenzó sus estudios universitarios, pero por problemas económicos tuvo que abandonar la universidad en menos de un año. Pasó dos años en el ejército, lo que favoreció el incremento de su obra literaria, publicando por primera vez entre 1827 y 1829. Más tarde, en 1832, comenzaría a publicar en los periódicos los relatos que tanta fama le otorgaron. Ganó un importante premio en 1833, aunque por aquel entonces, Poe comenzaba a sufrir una de las serias depresiones que marcarían su vida, influenciada por el alcohol y las deudas. Se abre una etapa nueva en su vida al casarse con su prima Virginia en 1836, aunque no consiguió trabajo estable hasta 1840. Durante estos años, escribió muchos de sus poemas más famosos, como El cuervo, cuya adaptación se llevó en el año 1935 a la gran pantalla, e incluso al cómic. Esta sería la obra con la que se ganaría el reconocimiento del público y con la que comenzarían sus años dorados al lado de Virginia, en los que podría disfrutar de una estabilidad económica razonable. Pero en 1847, su esposa muere, y comienza a sufrir crisis nerviosas agravadas por el creciente consumo de alcohol. Aunque continuó escribiendo relatos e incluso una novela, murió en 1849 en circunstancias que todavía no se han aclarado.

Su trabajo influyó en gran medida en el simbolismo , y también en los escritores victorianos , especialmente en Conan Doyle, por el parecido entre los personajes (Dupin y Sherlock Holmes) y entre las historias y el análisis por el cual se resuelve el enigma. Pero no sería hasta más tarde cuando comenzase a influenciar directamente en los escritores de los propios Estados Unidos. Actualmente, existe una organización de escritores llamada “Mystery Writers of America”, que otorga premios llamados “Edgars”. Es curioso cómo los escritos de Poe comienzan su oleada de propagación por Europa antes que por los propios Estados Unidos, incluso en Francia, donde Poe se convierte en autor de culto para el pueblo.

Para entender la obra de Allan Poe, es necesario comprender además algunos aspectos de su vida que hicieron mella en su carácter depresivo y melancólico. Las malas relaciones con su padrastro, los problemas con el alcohol y el dinero, y, sobre todo, la muerte, siempre alrededor de Poe, fueron haciendo de él un individuo torturado por los constantes delirios. Sus escritos están repletos de historias grotescas, de aspectos sobrenaturales, de enterrados vivos, torturados, de asesinatos brutales. Muchos de sus trabajos son difíciles de entender, tal vez porque están impregnados por la esencia de su pensamiento. Y también por ello, sus historias son mucho más que relatos cortos: en ellas hay profundas reflexiones acerca del funcionamiento de la mente humana, la vida y la muerte. No podemos olvidar que es el maestro e iniciador de la novela detectivesca, genero que comienza con los relatos cortos que darían comienzo a lo que fue llamado los “crímenes de la habitación cerrada”. En todos ellos se consigue resolver el caso mediante el análisis. Se crea un arquetipo de novela detectivesca que sería propagada entre los escritores de ese mismo siglo y algunos posteriores. Los sucesos se desarrollan en una habitación cerrada, por donde aparentemente no hay escapatoria. Dentro de esa habitación se comete un crimen que, para los ojos de los curiosos o de la policía es imposible resolver. Solo las deducciones lógicas de Dupin, a través de las que explica lo ocurrido, son capaces de resolver el enigma. La complejidad del análisis que se realiza es uno de los mayores atractivos de la historia, cuyos enigmas, aunque grotescos e inesperados, llegan a ser perfectamente creíbles gracias a la cadena de conclusiones que Dupin establece. Además, hay otro elemento en común entre los tres relatos protagonizados por Dupin: en todos ellos, se ve envuelto en la investigación por medio de un amigo que ha sido acusado y al que le debe un favor.


LAS CAPACIDADES MENTALES DEL SER HUMANO

Las capacidades mentales que el ser humano posee son la base de este relato, especialmente la capacidad analítica y la capacidad de concentración. Podemos observar (sobre todo en el prólogo que inicia el relato) que el autor ha elaborado una especie de ensayo acerca de la agudeza mental y sus cualidades específicas. Observa, por medio de Dupin, la capacidad analítica como resultado de la inteligencia reflexiva, no como la concentración, ligada a la atención.

Pero, según Poe, la capacidad más importante y la que ocupa las reflexiones de este relato es la capacidad de análisis. Ésta revela un sentido más agudo de la percepción que la concentración en sí misma. Por medio del análisis, podemos estudiar los movimientos de nuestro adversario e incluso sus pensamientos por un movimiento de manos, o al observar la dirección que toma su mirada. A veces, se podrían predecir algunos movimientos, pero no es el resultado de la intuición, sino del análisis, ya que el analista puede incluso llegar a identificarse con su propio adversario. Es importante no confundir esta capacidad mental con la predicción, puesto que son casi términos contrarios. La capacidad de análisis, aunque compleja y aún sin explorar a fondo, no tiene nada de sobrenatural ni fantástico: es una cualidad real que podemos encontrarnos en gente normal. Estas pueden desarrollar una mayor capacidad para tener éxito en tareas que exijan procesos de deducción que les permitan analizar los elementos externos de la situación y a la vez conseguir información acerca del sujeto al que analizan.

Poe ilustra este punto de vista con un ejemplo: la persona que tiene una mayor capacidad de concentración puede ser mucho mejor que su adversario cuando juega al ajedrez, porque este juego requiere más atención y rapidez ante el oponente. Sin embargo, en el juego de las damas el mejor es el más perspicaz, porque la rapidez o la concentración no son más importantes en este juego que el método deductivo de un analista. En las damas solo hay un movimiento posible, y mientras más reducidas sean las posibilidades, más fácil es para el analista deducir los movimientos de su adversario.

En esta historia, los extraños asesinatos cobran la forma de un rompecabezas, un desafío entre lector y escritor, en el que el autor parece retar al público para que resuelva o al menos pueda conseguir elaborar en su mente una explicación de los hechos. De esta forma, conseguimos comprender cuan extraño y extraordinario es el poder mental de alguna gente, e iniciamos una especie de exploración por la mente humana.


LOS CRÍMENES DE LA CALLE MORGUE

Los crímenes de la calle Morgue, también llamado Los crímenes de la Rue Morgue es uno de los relatos que componen los “crímenes de la habitación cerrada”.

Es una historia que lleva encerrada en sí una teoría acerca de la capacidad analítica que distingue a los hombres corrientes de aquellos que tienen en su interior una especie de perspicacia que sobrepasa lo natural, lo cual es una característica fundamental para el tipo de detective que Poe nos presenta en sus escritos. En el prólogo de esta historia podemos leer las reflexiones acerca de este tipo de capacidad mental y lo que Poe conocía de este tema. Hoy en día es más corriente hablar de estos temas, ya que los avances científicos nos permiten conocer cada vez mejor la naturaleza humana, pero cuando esta historia apareció por primera vez en el periódico Graham’s , era una cuestión que apenas había sido tratada anteriormente, por lo que era bastante novedosa y atractiva para el público.

La historia se desarrolla en París donde el narrador, del que no sabemos el nombre, conoce a Dupin, un bohemio que comparte con él su afición a los libros que no se encuentran en cualquier lugar. Ambos deciden vivir juntos en una casa durante la estancia en París del narrador, en la que pasan el tiempo leyendo y estudiando. Durante este tiempo, el narrador descubre que su amigo tiene un talento muy singular: es un hombre muy perceptivo. Pero lo que no puede imaginar es cómo puede ser útil ese sentido de la percepción cuando se intenta resolver un crimen, en este caso el crimen de la Rue Morgue, sin haber sospechosos de ningún tipo ni pistas que puedan conducir a la solución. Durante un paseo nocturno por las calles de París, Dupin comienza a sorprender a su amigo, al que parece leer la mente deduciendo sus pensamientos de tal manera que enlazó un pequeño tropiezo diez minutos antes con una reflexión acerca del teatro.

Unos días más tarde, en el periódico aparece una noticia con algunos testimonios de los testigos de un extraño crimen en la Rue Morgue. El artículo recogía la información de médicos y vecinos que asistieron a una sucesión de gritos tras los que, al forzar la puerta de entrada al edificio, pudieron asistir a un horrible espectáculo que rozaba lo grotesco. Pudieron encontrar dos cuerpos horriblemente mutilados: el de la hija, que había sido introducido por el hueco de la chimenea tras haber sido estrangulada, y el de la madre, horriblemente mutilado, cuya cabeza estaba casi separada del cuerpo, cubierta de sangre y arrojado al patio desde una pequeña ventana en una de las habitaciones superiores. Tenía varios huesos aplastados y otros casi triturados. Pero, aparte de los terribles gritos que alertaron a los vecinos, no se pudo escuchar nada más claro, únicamente la voz de un francés en el piso superior. Todos coincidieron en haber escuchado una voz más, pero no pudieron descifrar lo que decía, ni la nacionalidad de quien hablaba. La casa fue hallada en el más completo desorden, por lo que la policía determinó que se trataba de un robo. Dupin, tras obtener un permiso para examinar la casa y verse en la obligación de socorrer a un amigo que estaba acusado del crimen, entra en acción, así como su método deductivo-analítico con el que consigue sorprender al público y hasta a los implicados en el crimen. Las pistas que Dupin consigue analizar son unas cuantas huellas dactilares y un mechón de pelo encontrado en la mano de una de las víctimas.

Esta historia parece en sí una guía sobre cómo debe ser un detective y cuáles son sus características y cualidades fundamentales. La base de todo análisis lógico-deductivo se centra en la observación de los hechos y en la agudeza mental. Y Dupin tiene tanto de estas características que es capaz de penetrar hasta en una mente no humana. Esta forma de trabajo influyó directamente en la novela detectivesca que comenzó a surgir a partir de aquel momento, creando personajes tales como el Sherlock Holmes de Conan Doyle, que, aunque se niega a aceptar que su personaje tenga algún parecido con Dupin, podemos observar que, en líneas generales, la obra de Poe ejerce una fuerte influencia en los escritos de Conan Doyle.

A través de las pocas páginas en las que se desarrolla este relato podemos encontrar algunos elementos muy característicos de Poe y del romanticismo que ejerció su influencia en los Estados Unidos durante el siglo XIX. Hay ciertos elementos que convierten la historia en peculiar, algunos elementos que tienen tendencia a aparecer en los escritos del romanticismo, impregnados del toque mágico y misterioso de su autor.

• La figura de Dupin encarna el espíritu bohemio junto con el narrador, quien comienza a observar las extrañezas de su amigo. Parece buscar la oscuridad, como si se sintiera más cómodo al caer la noche, y, a la luz de las velas, pasa las noches enteras de lectura y estudio de libros muy poco comunes. En la casa donde ambos se trasladan no reciben visitas de ningún tipo, ya que casi nadie sabe dónde viven, y apenas salen de casa durante el día.

• La mente humana y las capacidades que hacen de ella un objeto de estudio en torno al que gira la cultura en general. Es la época del florecimiento del hombre como un ser individual y único, lo que le lleva a hacer un estudio de sí mismo, del conocimiento del intelecto.

• Lo desconocido adquiere un carácter casi morboso, ya que es un área que roza elementos que no entendemos por medio de la razón humana, o por medio de explicación científica. Lo desconocido, lo grotesco, el horror, se convierten en algo estéticamente bello por medio de las palabras, utilizadas con precisión para crear una atmósfera de terror que influye en el lector.

Podemos observar un doble sentido dentro de la misma historia: el sentido filosófico, plasmado básicamente en el prólogo de la historia, que se convierte en un ensayo en el que se analizan los procesos mentales, y el sentido literario, es decir, la historia en sí, que combina el terror con la novela detectivesca. Tal vez puede dar la impresión de que el sentido reflexivo domina en la historia, ya que se nos presenta como excusa para escribir acerca de temas casi desconocidos para el tiempo en el que fue escrita.

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